Acerca del Congreso de Etnomusicología
de la Facultad de Música
de la Universidad Nacional Autónoma de México


En Septiembre del 2015, docentes del claustro de etnomusicología, estudiantes, directivos, funcionarios y personal administrativo de la Facultad de Música, nos dimos la oportunidad de pensar e imaginar el desarrollo de un primer congreso dedicado a la disciplina.

En el marco de la carrera de Etnomusicología –creada en 1985-, la consolidación de un espacio de debate e intercambio académico se planteaba como una condición necesaria para activar y potenciar el deseo de saber; para compartir, docentes y estudiantes, el desarrollo de una actitud de apertura y de respeto a la diversidad y a la diferencia de pensamiento; para articular nuevas instancias de interacción y de comunicación con la comunidad educativa; y para construir vínculos y redes con académicos e investigadores de otras instituciones.

En noviembre de 2016, concretamos dicho proyecto superando las expectativas generadas en los comienzos. La convocatoria, congregó a colegas de universidades de México, Brasil, Colombia, Perú, Venezuela, Argentina, Chile, Estados Unidos y Austria.

“Problematizar en la brecha. Tensiones disciplinarias en torno a la comprensión de las practicas musicales”

El lema del congreso “Problematizar en la brecha. Tensiones disciplinarias en torno a la comprensión de las practicas musicales”, inscripto en un espíritu transdisciplinario, propició el despliegue de propuestas desde la sociología, la antropología, la psicología social, la filosofía, la musicología, la historia, la interpretación musical, las artes, las ciencias políticas, las ciencias de la comunicación, los estudios culturales, la etnomusicología y la educación musical.

Las problemáticas y enfoques planteados en las ponencias presentadas en ese Primer Congreso, dan cuenta de la diversidad de sesgos; de los emplazamientos disciplinarios; los formateos institucionales; y de los posicionamientos subjetivos frente a la práctica musical y a su correspondiente estudio. Dichos planteos, congregados en ejes temáticos tales como: juventud, consumos musicales y contextos de violencia social; colectivos juveniles y performance; practicas musicales, contracultura y resistencia; música, género y representaciones sociales; música, cuerpo, constitución de la subjetividad y poder; música y políticas públicas; educación musical e investigación acción; música, consumo y mediatización; resignificación de géneros musicales; músicas locales; globalización y procesos identitarios; música, tradición y religión; transdisciplinariedad y tensiones conceptuales; interdisciplina y metodología; miradas transdisciplinarias; y epistemología y meta-epistemología, expresan emergentes y tendencias de estudio en torno a la música, y nos invitan a representar la praxis etnomusicológica local/institucional.

Mirar desde la otredad disciplinar para cuestionar el propio saber, para poner en jaque certezas, para pensar desde donde estamos pensando y qué efectos y acciones propiciamos desde ese pensar.

Desde esa actitud, de una praxis teórica centrada en la relación con los efectos sobre lo real, es que planteamos este evento académico inserto en el entramado de la vida educativa. En este marco, los estudiantes se fueron involucrando en distintas instancias de participación, como ponentes y moderadores; y desde la operación logística, la documentación y la difusión. Con apertura y disposición, ensayaron una práctica académica que, seguramente, a futuro, ellos desplegarán con más ímpetu y creatividad que el cuerpo docente actual.

En ese mismo espíritu es que se integraron distintas instancias administrativas, resultando un trabajo de equipo en el que se mancomunaron los esfuerzos del Programa de Educación Continua, el Departamento de Investigación y Superación Académica, la Secretaría Académica, la Secretaría Técnica, la Secretaría de Extensión Académica y el Departamento de Informática. A ello se sumó la encomiable labor del Comité Académico.

Tal actitud colaborativa, acorde con la propuesta de diálogo entre disciplinas planteada en el marco de ese Primer Congreso, nos motivó a seguir imaginando y trabajando en dichos encuentros manera bianual, en pos del desarrollo de saberes en torno a la música, que congreguen a distintas instancias de nuestra comunidad educativa y a colegas de otras instituciones.